Millos transparente. Respuesta a las seis principales críticas a la propuesta

Ayer surgió una gran polémica por la idea del presidente de Millonarios, Felipe Gaitán, de "devolver" los títulos ganados en 1987 y 1988, época en que el narcotráfico se tomó el fútbol colombiano. Me enteré por medio de El Espectador, pero luego vi la noticia en otros medios como El Tiempo y W Radio, (donde fue tema del día).

Decidí darle un respiro de vida a este blog con algunos puntos al respecto. Parece que la discusión se ha centra en unos pocos puntos y la idea tiene muchos enemigos. Quiero exponer algunos y discutir algunas críticas.

  • Como lo dijo mi querida @blurrigan en twitter, "nunca me he sentido tan orgullo de ser hincha de este equipo". Ni siquiera cuando salí a celebrar esos títulos por las calles de Bogotá. Ni siquiera de niño, cuando salí al campo en el Campín acompañando al equipo o cuando iba a la finca con ellos a acompañarlos a entrenar y me quedaba jugando un picadito con el Cheché.
  • Dicen muchos que entonces los demás (América y Nacional especialmente) también deberían devolver los títulos y debemos cuestionar también la Copa América. No creo. Es una propuesta de Millonarios que no pretende involucrar a nadie más. Ni siquiera requiere que la apruebe la Dimayor o los demás equipos. Millonarios levanta la cabeza, demuestra su altura moral y corta con su pasado corrupto. Quitamos las estrellas del escudo y la bandera, bajamos la cabeza y volvemos a 11. Los demás hacen lo que su conciencia del mande. La nuestra nos manda transparencia y reparación moral. Entonces, ¿si todos ofendemos a Juanito, yo no me disculpo con Juanito hasta que todos los que lo ofendimos lo hagamos?
  • Dicen que fue un mal momento para anunciar la idea, estando en Madrid listos para jugar con el Real Madrid. Dicen que esto ensombrece la imagen de Colombia y el fútbol colombiano. Siguiendo a @blurrigan, de nuevo, no creo. Creo que es lo contrario. Decirlo en ese contexto, donde el mundo nos oye, es una señal de gallardía, de la altura moral de la sociedad colombiana que está tratando de cortar con su pasado violento, corrupto e ilegal. ¿Cómo lo verá el mundo? No es un secreto la influencia del narcotráfico en el fútbol colombiano. ¿Recuerdan el revuelo del periodista uruguayo en Barranquilla hace un par de semanas? Lo verán como una señal de altura moral, de una sociedad que se está reformando y cortando con su pasado oscuro. De raíz.
  • Dicen que es ofensivo para los jugadores que sudaron la camiseta y lo dieron todo por esos títulos. No dudo que la sudaron. No dudo que lo dieron todo en la cancha. No creo que esto hable mal de su trabajo. Habla mal de los directivos y cierto entrenador que avergüenza a los hinchas y de quien estamos felices que ya no sea accionista. Habla mal de la sociedad colombiana que se dejó corromper por la maquinaria criminal del narcotráfico (y sigue siendo corrupta, no lo duda nadie). Si los jugadores tienen conciencia limpia, excelente. La conciencia es personal e instransferible. Pero dudo que sea verdad lo que dijo Vanemerack en W Radio, que no sabían. El Pitufo le dedicó un gol a los narcos. Los jugadores de Millos iban a la finca de Gacha, en el bus del equipo, a jugar partidos privados para divertimento del capo. Si aún así se sienten limpios y ofendidos por la idea, el bien social debe primar. Es mejor para sociedad colombiana levantar la cara, mostrar su altura moral y cortar con la corrupción.
  • Cierto entrenador dice que no hubo corrupción y lo que se debe hacer es demandar en estamentos legales y en la Dimayor que existió compra de árbitros y jugadores, que los narcos estaban infiltrados y al frente de los equipos. Esto casi que ni merece respuesta, pero sigo con la mía. Ya Pinto lo demostró, con pruebas y grabaciones y no hubo consecuencias. Es un acto de reparación simbólica, no un tribunal.
  • Entonces deberíamos también quitarle la banda presidencial (y la pensión) a cierto expresidente. De nuevo. No. Es un acto simbólico, de reparación y de corte con el pasado de un grupo, de un equipo, sus hinchas y directivos. La situación del expresidente no tiene nada que ver con Millos. Nosotros devolvemos el título, los demás hacen lo que quieran. Nosotros tenemos la altura moral. El señor expresidente, ya lo sabemos todos, no. Y esto mismo aplica para argumentos análogos relacionados a congresistas, empresarios y demás miembros de nuestra sociedad.
  • Esto pone un manto de duda sobre todo el fútbol colombiano, incluso la actual camapaña de la selección que nos tiene tan orgullosos. Es probable. Pero ese manto ya está, no lo puso Millos con su idea. Es una sombra con la que vivimos los colombianos en todo contexto, no solo en el fútbol. El fútbol del 2012 no es el de los ochenta. Los narcos se han ido. La selección no es un equipo local. Esta campaña ha sido limpia y tenemos la conciencia limpia.
  • No hay precedentes ni normativadad al respecto, dice la Dimayor. Pienso en uno, aunque fue un poco distinto y hubo todo un proceso legal. No fue iniciativa del equipo ni un acto de altura moral, pero la Juventus se vio obligada a devolver títulos y salir de la categoría A. Podemos mirar ese ejemplo y levantar la frente diciendo "Millos no necesita que sea un tribunal. Nosotros mismos cortamos con el pasado corrupto."

No puedo sentir sino respeto y admiración por esta propuesta y "qué orgulloso me siento de ser hincha de Millos".

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